Un montaje integral con precisión quirúrgica
Este local, desarrollado para una reconocida cadena de diseño, requirió un enfoque de montaje meticuloso, casi quirúrgico, para resolver una arquitectura interior compleja basada en arcos envolventes retroiluminados. Cada sección del espacio fue pensada desde una lógica de ensamblaje modular, en la que el orden de las operaciones fue tan importante como el diseño mismo.
Arcos segmentados, precisión milimétrica
El sistema central está conformado por una serie de arcos autoportantes, que recorren el local marcando ritmo, profundidad y perspectiva. Lejos de ser piezas únicas, estos arcos fueron descompuestos en múltiples segmentos, todos ellos ruteados por CNC a partir de tableros de MDF, lo que permitió una producción controlada y repetible.
Cada segmento fue numerado y ensamblado siguiendo una secuencia predefinida, como si se tratara de un rompecabezas de gran escala. Este despiece no solo respondió a cuestiones logísticas —facilidad de transporte y manipulación—, sino también a exigencias técnicas: garantizar la curvatura deseada sin deformaciones y con tolerancias mínimas en las juntas.
El surco oculto que lo sostiene todo
Uno de los desafíos más relevantes fue el diseño y ejecución del canal continuo para la manguera LED, que recorre la cara interna de todos los arcos. Este surco, imperceptible a simple vista, fue ruteado con una fresadora específica para lograr el ancho y profundidad exactos que permitieran alojar la manguera sin sobresalir ni soltarse con el paso del tiempo.
Este detalle, aunque pequeño, requirió ensayos previos, ya que una luz mal encastrada puede arruinar por completo el efecto buscado. Además, se tuvo en cuenta el comportamiento térmico del LED: al calentarse, la manguera tiende a expandirse, por lo que el encastre debía ser lo suficientemente firme pero con cierto margen de absorción.
Iluminación que estructura el espacio
El rol de la luz no fue accesorio: fue estructural. Las mangueras LED de tono cálido, integradas en los arcos, generan una atmósfera envolvente y destacan el dinamismo de las curvas. No se trata de una iluminación decorativa, sino de un recurso que jerarquiza el diseño y transforma la percepción del espacio.
En paralelo, se colocaron luminarias puntuales entre costilla y costilla, orientadas para dar luz frontal a los productos. La combinación entre esta iluminación puntual y la retroiluminación lineal crea una sensación de profundidad y claridad que resulta clave para la experiencia de compra.
Montaje: una coreografía en secciones
El armado se ejecutó como una coreografía por etapas, en la que cada movimiento estaba planificado. Primero, se colocaron las bases niveladoras y se trazaron las líneas maestras en el piso. Luego, se fueron instalando las secciones de arcos en el orden exacto previsto por el despiece, cuidando especialmente el pasaje interno de cables, la alineación entre tramos y la continuidad del surco para la iluminación.
Todo el proceso requirió un alto grado de coordinación entre carpintería, electricidad y montaje en obra, ya que muchas tareas debían ejecutarse en simultáneo, con margen cero para errores o improvisaciones.
El resultado: un sistema replicable, flexible y de alto impacto
Más allá del efecto visual que genera el espacio ya montado, este proyecto destaca por su diseño inteligente de montaje, que permite replicar el sistema en otras sucursales con mínimas adaptaciones. Las piezas CNC, el sistema de unión entre arcos, los canales para la luz y la lógica de armado por secciones forman un kit de montaje preciso, transportable y eficiente, pensado tanto para lucir como para durar.











