En el subsuelo del edificio, un sistema de bauleras transforma un área antes desaprovechada en un sector de guardado funcional y organizado.
Los compartimientos fueron resueltos con tabiques y puertas numeradas en melamina blanca dispuestos en serie.
Los herrajes en acero inoxidable —bisagras, trabas y soportes de fijación— aseguran un funcionamiento fluido y resistente al uso cotidiano, al mismo tiempo que acompañan la estética del conjunto.