Este bajo mesada a medida fue pensado para optimizar el espacio de trabajo y aportar un diseño con personalidad. La estructura incluye un módulo esquinero – que aprovecha ese rincón muchas veces desperdiciado – y varias cajoneras para mejorar la organización del guardado diario.
Se trabajó con especial atención la solidez de los módulos y los cajones: Para lograr una mayor rigidez en cada pieza se realizaron surcos sobre los laterales internos, en los cuales encastran los fondos de melamina blanca de 5.5 mm. Ésto no solo asegura una estructura más firme, sino que también mejora la durabilidad con el uso continuo, porque evita que los fondos se despeguen o se hundan con el peso, como puede pasar en muebles construidos solo con clavos o grampas.
Las cajoneras cuentan con correderas telescópicas que permiten una apertura completa y suave, facilitando el acceso a todo el contenido.
El tono verde safari es un color con mucha presencia, profundo y cálido a la vez, que se aleja de los tonos neutros más comunes pero sin saturar. Su combinación con una mesada blanca generó un contraste limpio y equilibrado, aportando un aire moderno y personal a la cocina. El cliente eligió tiradores negros de líneas finas y rectas.