Para este proyecto se fabricaron ménsulas metálicas de pequeño tamaño pero buen espesor para obtener un buen soporte de fijación para los estantes. El trabajo se desarrolló en MDF crudo, luego pintado de blanco para obtener una superficie pareja y uniforme, logrando un acabado que funcionara como soporte neutro para la obra expuesta.
Las esquinas se cortaron a 45°, logrando una unión entre ambos lados del muro y permitiendo una lectura de un estante continuo. La estructura fue pensada para ser resistente y estable, pero a la vez liviana en su lectura visual, de modo que acompañe la instalación sin competir con ella.